AVA-ASAJA advierte de una "escalada" de los ataques de los buitres a ganado vivo en la época de los partos
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha denunciado una "escalada" de los ataques de buitres a ganado vivo, sobre todo en un momento de "especial vulnerabilidad" como es la época de partos, que "acecha la viabilidad de las explotaciones ganaderas".
El último ataque, según ha denunciado el colectivo en un comunicado, sucedió en una granja de Aras de los Olmos, en la comarca valenciana de Los Serranos, donde los buitres mataron una oveja que acaba de dar a luz y, posteriormente, cuando el pastor fue a vigilar otro rebaño, también se comieron el cordero recién nacido.
El ganadero afectado, Óscar Morales, asociado de AVA-ASAJA, ha asegurado que los buitres "devoran las ovejas en apenas tres minutos y al depósito de animales muertos solo podemos llevar los huesos. No es el primer ataque que sufro": "Hace un año ya mataron a 12 corderos. Cuando vino el técnico de la Conselleria de Medio Ambiente a peritar, los buitres solo habían dejado tres cadáveres porque los otros se los habían comido por completo, y de los tres solo certificó que los buitres habían matado uno".
"Para pedir la indemnización también resultó un proceso farragoso, con muchos trámites burocráticos, y la cuantía establecida no contempló otras pérdidas indirectas como el estrés, los abortos, los daños por aplastamiento de las ovejas o los gastos de la retirada de cadáveres, que el ganadero no tiene por qué asumir. A fecha de hoy, un año después, aún no he cobrado", ha relatado.
Por ello, AVA-ASAJA reclama un sistema de indemnizaciones por daños de buitres y otros animales de fauna silvestre que suponga para los ganaderos menos burocracia; que, ante la duda sobre la cifra de animales muertos, los peritos se pongan a favor del ganadero y no en su contra; que agilice los pagos, que en casos de muertes de vacas en Castellón los retrasos llegan al año y medio; y que establezca cuantías económicas más acordes a las pérdidas reales, directas e indirectas, que los ganaderos acaban sufriendo en sus explotaciones.
Por su parte, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha asegurado que este último ejemplo "demuestra que la fauna silvestre se radicaliza y ya es habitual que ataque a animales vivos, especialmente a los más vulnerables". "Esto no es un problema solo de la ganadería o de la agricultura, es de todos. Mucho cuidado, por ejemplo, con las mascotas y los niños que pasean por el campo, no tengamos ningún susto", ha avisado.
"Los buitres siempre están al acecho, esperando su oportunidad para atacar. El exceso de buitres, así como estas altas temperaturas, que provocan escasez de alimento en los montes, hace que tengan que ampliar su radio de acción en la naturaleza", ha continuado.
MEDIDAS PARA PREVENIR ATAQUES
Al respecto, AVA-ASAJA ha reiterado a las administraciones la puesta en marcha de medidas para prevenir los ataques de buitres. Reclama, en primer lugar, un censo actualizado de la población de buitres en la Comunitat Valenciana y en las regiones colindantes desde donde puede proceder, a fin de evaluar las medidas de protección, disuasión o aquellas que los expertos consideren necesarias.
Asimismo, pide medidas preventivas en los abrevaderos y balsas de las explotaciones ganaderas para evitar que los buitres contaminen las aguas que requiere el ganado en su día a día, así como mejoras en la gestión de los muladares donde las aves carroñeras puedan encontrar suficiente alimento con las máximas garantías sanitarias y, de esa forma, no tengan que buscar más comida fuera del monte.
"A todo el mundo le gusta ver buitres volando por nuestro cielo, pero no debemos seguir permitiendo que sean los ganaderos quienes asuman todo ese coste con el pan de sus hijos. Ya estamos desesperados", ha lamentado Morales.