El uso de antioxidantes puede mejorar ovocitos inmaduros en tratamientos de fecundación ‘in vitro’

Trabajo en laboratorio | 123RF/svitlanahulko
La investigación ha sido presentada en la 42ª Reunión Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) que ha tenido lugar esta semana

Un estudio liderado por IVI Barcelona apunta a que la incorporación de antioxidantes al medio de cultivo podría mejorar el perfil biológico de los ovocitos inmaduros recuperados durante los tratamientos de fecundación ‘in vitro’ (FIV) y acercarlo al de aquellos que completan su maduración de manera natural.

La investigación, presentada en la 42ª Reunión Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) que ha tenido lugar esta semana, analiza las causas por las que los ovocitos madurados en el laboratorio ofrecen peores resultados. Alrededor del 20% de los ovocitos obtenidos durante un ciclo de FIV no han completado su maduración y suelen descartarse en la práctica clínica.

El porcentaje puede ser mayor en mujeres con baja respuesta ovárica, endometriosis o alteraciones de la maduración, lo que reduce las posibilidades de obtener embriones y de lograr un embarazo.

Mediante una tecnología de secuenciación de ARN a nivel de célula única, el equipo dirigido por la doctora Marga Esbert, embrióloga sénior, investigadora científico y coordinadora local de investigación en IVI Barcelona, observó que estos ovocitos son genéticamente normales y mantienen intacto su programa de maduración, aunque presentan alteraciones relacionadas con el estrés oxidativo y el funcionamiento de las mitocondrias.

Las mitocondrias generan la energía necesaria para que el ovocito complete su maduración y pueda sostener posteriormente el desarrollo embrionario. Este equilibrio puede verse alterado durante la maduración en el laboratorio, ya que el ovocito pierde el apoyo de las células que lo rodean de manera natural en el ovario.

En este estudio, los investigadores han comprobado que la incorporación de una combinación de antioxidantes al medio de cultivo permite modular la expresión génica de los ovocitos y aproximarla a la de los ovocitos que han madurado de forma natural.

“Los ovocitos rescatados no son intrínsecamente defectuosos, sino que necesitan mejores condiciones para expresar su potencial”, explicó Esbert, quien señaló que su aprovechamiento podría aumentar el número de embriones disponibles, especialmente en pacientes con baja respuesta ovárica, mujeres que no pueden someterse a varios ciclos o pacientes oncológicas que necesitan preservar su fertilidad.

No obstante, los investigadores subrayaron que los resultados se han observado por el momento a nivel molecular. El siguiente paso será analizar si estas mejoras se traducen en mayores tasas de fecundación, desarrollo embrionario y embarazo.

OTROS TRABAJOS

Durante el congreso también se presentaron otros dos trabajos de Fundación IVI relacionados con la recuperación de la función ovárica. Uno de ellos mostró que una combinación de factores de crecimiento derivados de células madre logró revertir parcialmente alteraciones vinculadas a la insuficiencia ovárica prematura y aumentar el número de ovocitos obtenidos en modelos experimentales.

El tercer estudio desarrolló un hidrogel elaborado a partir de tejido ovárico humano y alginato que reproduce la estructura y las señales bioquímicas del ovario. Esta plataforma tridimensional podría emplearse para estudiar el funcionamiento ovárico y avanzar en futuras estrategias de restauración de la fertilidad, especialmente en mujeres afectadas por enfermedades o tratamientos como la quimioterapia.