La Generalitat Valenciana realiza 11.423 mamografías más hasta octubre que en 2024
- Avances en el programa de cribado del cáncer de mama
- Situación previa y retos heredados
- Medidas integrales para la mejora del programa
- Compromisos en la comunicación de resultados
- Futuro tecnológico del programa de cribado
Avances en el programa de cribado del cáncer de mama
Hasta octubre de este año, la Conselleria de Sanidad ha incrementado en 11.423 el número de mamografías realizadas dentro del programa de cribado del cáncer de mama en comparación con el mismo período del año anterior, según ha informado el conseller Marciano Gómez.
Este crecimiento refleja el éxito de las acciones implementadas para revertir el abandono que sufría el programa al asumir la actual administración, un estado de deterioro que perjudicaba la atención a las mujeres incluidas en este plan de detección precoz.
Situación previa y retos heredados
Marciano Gómez detalló que en 2024 se constató que durante el gobierno anterior, el Botànic, más de 167.000 mujeres no recibieron la invitación para participar en el cribado. Asimismo, 11 mamógrafos de un total de 25 se encontraban obsoletos, sin mantenimiento ni contrato vigente, según informes de la Inspección General de Servicios de la Generalitat y de la Oficina de Auditoría e Inspección de la Conselleria, que realizaron numerosas auditorías sobre el programa.
También se eliminó la doble lectura, un procedimiento que favorece la precisión del diagnóstico, generando así un riesgo en la calidad asistencial. "Nos encontramos con un programa en riesgo: desorganizado, tecnológicamente obsoleto y con fallos graves en los circuitos asistenciales, la capacidad de respuesta y la calidad de datos", explicó el conseller.
Medidas integrales para la mejora del programa
Entre las acciones adoptadas, la Conselleria ha invertido 3,5 millones de euros para renovar once mamógrafos, que fueron entregados en estado casi inoperativo, y ha establecido un contrato anual de mantenimiento para todos los equipos, que carecían de ello hasta la fecha. También se ha recuperado la doble lectura y se ha incorporado la inteligencia artificial como herramienta de apoyo en la interpretación de las pruebas.
Además, las Unidades de Detección Precoz de Cáncer de Mama (UPCM) se han integrado en los servicios de radiodiagnóstico hospitalarios y se ha implementado un nuevo sistema informático que permite un control riguroso y eficiente de la información generada. Estas mejoras forman parte de un plan para garantizar el correcto funcionamiento del programa, el aumento progresivo de la cobertura y la participación óptima.
Compromisos en la comunicación de resultados
La Conselleria ha asumido el compromiso de asegurar que los resultados de las mamografías sean comunicados a las participantes en un plazo máximo de 30 días desde la realización de la prueba. Para ello, las cartas de invitación incluyen información sobre qué hacer en caso de no recibir los resultados dentro de ese tiempo, como acudir al SAIP del hospital correspondiente o contactar mediante correo electrónico.
Este mecanismo busca agilizar el seguimiento y la respuesta, reduciendo la incertidumbre y mejorando la experiencia de las mujeres que forman parte del programa de detección precoz.
Futuro tecnológico del programa de cribado
En el primer semestre de 2026 se completará la automatización integral del programa, apoyada por plataformas de comunicación omnicanal. Así, las mujeres podrán recibir toda la información —desde la invitación y las citas para pruebas hasta el informe de resultados— por medio de la nueva versión de la App GVA Salut o a través del canal digital que prefieran, como correo electrónico o SMS, eliminando la dependencia exclusiva de las cartas en formato papel.
Este cambio tecnológico significará una mejora sustancial en la eficacia del proceso de invitación y resultará en un aumento de la participación, además de permitir una comunicación más rápida y clara de los resultados. La transformación digital es parte de una revisión profunda y de un trabajo intenso que lleva 15 meses de desarrollo y que se prevé alcance su pleno rendimiento en 2026.
El conseller recordó que el punto de partida fue complicado, con una dotación inadecuada de equipos y sistemas obsoletos carentes de interoperabilidad, así como una gestión deficiente de los registros y los recursos humanos. Por ello, afirmó que el camino hacia la modernización del programa implica un esfuerzo integral para restaurar su eficacia y eficiencia.