Tatuajes como terapia para cubrir cicatrices de la dana
- El tatuaje como elemento de superación tras la dana en Valencia
- Recuperación y retos del estudio Señor Lobo Tattoo
- La resiliencia en los diseños post-dana
- El impacto emocional del tatuaje tras la tragedia
El tatuaje como elemento de superación tras la dana en Valencia
El pasado 29 de octubre, la provincia de Valencia sufrió una dana que causó la muerte de 229 personas y dejó secuelas visibles y emocionales. Entre quienes buscan sanar esas heridas, numerosos afectados recurren ahora a los tatúan, una forma de terapia para "curar cicatrices" tanto físicas como internas. Entre los motivos más frecuentes destaca la palabra resiliencia, que simboliza la capacidad de superar la adversidad.
El tatuador Pascual Julián, quien también resultó afectado por esta catástrofe, tuvo que aplazar la inauguración de su estudio, 'Señor Lobo Tattoo Studio' en Alfafar, prevista para una semana después de la dana. Para él, el tatuaje se convierte en "una cicatriz que cura otra cicatriz", otorgando un valor terapéutico único en el proceso de recuperación.
Recuperación y retos del estudio Señor Lobo Tattoo
Julián explica que después de una extensa reforma de cinco meses para preparar el nuevo local, la dana destruyó completamente el espacio, llevando el agua a una altura de 1,6 metros y arrasando paredes, techo y equipamiento. "No se salvó nada", destaca sobre los daños sufridos.
Gracias a la colaboración de familiares, amigos y voluntarios, lograron limpiar el estudio en un plazo relativamente breve. En febrero ya contaban con una cabina operativa, lo que les permitió comenzar a trabajar nuevamente, aunque el establecimiento aún no está completamente terminado y mantiene problemas de infraestructuras, como humedades y fallos en el alcantarillado.
La resiliencia en los diseños post-dana
Tras la tragedia, alrededor del 90 % de los tatuajes que realiza Pascual están vinculados a la dana, con creaciones que reflejan mensajes de superación y esperanza. Además de la palabra resiliencia, los clientes eligen firmas, garabatos, retratos de personas o animales, o símbolos como el ave fénix para representar su renacimiento.
Para los afectados, estos tatuajes funcionan como un símbolo de fuerza para enfrentar el trauma. El propio Julián comenta que existe una "empatía recíproca" con quienes tatúa, convirtiendo este intercambio en una experiencia profunda y significativa.
El impacto emocional del tatuaje tras la tragedia
El tatuador relata que, tras marcar a sus clientes con un diseño, éstos adoptan una nueva actitud ante la vida. "Al día siguiente o a los días, es otra persona", señala, apuntando que muchas veces se produce un cambio de comportamiento que se acompaña de una renovada fuerza para continuar adelante.
Julián destaca además el vínculo que se crea con sus clientes, que en ocasiones se convierte en amistad profunda. Explica que, en algunos casos, al reencontrarse, ambos terminan "abrazados y llorando", un momento que considera lo más valioso de su oficio.
Con casi tres décadas en la profesión y habiendo tatuado a varias generaciones de familias, el tatuador pone especial cuidado en conocer a cada persona antes de realizar el diseño definitivo. Esto permite que el tatuaje represente fielmente lo que el cliente necesita expresar o sanar.
Los meses posteriores a la dana han requerido gran esfuerzo físico y mental para Julián y su equipo. Reconoce que, a pesar de la incertidumbre y las dificultades, el apoyo cercano fue decisivo para reabrir el estudio y seguir adelante.