C.Valenciana habilitará y reconvertirá aulas para "garantizar el derecho de las familias a elegir lengua base"
En zonas castellanohablantes se autorizan siete unidades al detectar "una demanda no satisfecha" de valenciano
La Conselleria de Educación realizará un "ajuste fino" en la planificación de aulas mediante la habilitación y, en su caso, reconversión de algunas aulas tras detectar que en algunos centros de zonas castellanohablantes hay una petición de valenciano como lengua base que no había sido satisfecha y que en otros colegios se ha "invertido la demanda" respecto al idioma preferente que se había solicitado en un principio.
Este miércoles, la asociación Famílies pel Valencià aseguraba que "centenares de familias" que matriculan sus hijos e hijas en 3 años en aquellos centros que ya tienen una aula de 2 años reclaman que "no han podido escoger el valenciano como lengua base". También criticaba que en las zonas de predominio lingüístico castellano "no se ha abierto ninguna aula en valenciano a pesar de ser la lengua escogida por las familias" y aludían al ejemplo del CEIP San Luis de Buñol, donde 20 familias han escogido el valenciano como primera opción y 8 el castellano.
Al respecto, el director general de Ordenación Educativa, Ignacio Martínez Arrue, ha explicado a los medios de comunicación que la administración realiza todos los años una planificación lingüística derivada de la Ley de Libertad Educativa y que siempre "está siempre al lado de cada familia en ese ejercicio de su derecho de elegir lengua base".
Esto comporta, ha detallado, que "se hace primero un ajuste más grande y después un ajuste más fino". En ese "ajuste grueso" se tienen en cuenta los resultados de la consulta sobre la lengua base que se realizó el curso pasado y también, para las familias que entran en 2 o 3 años, los resultados del procedimiento de admisión de alumnado.
Ahora bien, ha precisado, "como nuestro objetivo es que tendemos a que el 100% de las familias tengan una oferta en la lengua que han seleccionado, después también hacemos ajustes más finos". "Esto implica --ha proseguido-- que en las zonas castellanohablantes examinemos dónde hay una demanda no satisfecha de lengua base valenciana y, a partir de ahí, por ejemplo, habilitamos siete nuevas unidades en localidades como Buñol, Marines, Loriguilla y otras en las cuales hemos detectado esa demanda".
"AJUSTE MÁS FINO"
Por otra parte, ha añadido el director general, en algunos centros educativos en ese ajuste más fino también hemos encontrado la situación de que había unidades configuradas en una determinada lengua base, pero ahora las familias, una vez han participado en el procedimiento de admisión, han solicitado otra y se ha invertido la demanda". Por ello, "lo que hacemos es habilitar nuevas unidades y también, en algún caso, reconvertir otras".
"Al final, lo que hemos de tener claro es que todo alumnado matriculado tiene garantizada su continuidad en aquella lengua base en la se matriculó en su momento y, a partir de ahí, lo que intentamos es que todas estas nuevas familias puedan tener satisfecha su demanda", ha justificado.
Preguntado por si esta medida puede suponer que algún centro necesite más profesorado y recursos para atender esas clases, el representante del departamento de Campanar ha comentado que "depende del número de alumnos".
"Si hay alumnos que están en una lengua base y escolarizados y ahora optan por otra y es una demanda suficiente, se irá a una reconversión de unidad. Ahora bien, si al final, evidentemente, no se puede garantizar el derecho a los alumnos inicialmente matriculados en una lengua a poder estar, lo que se hace es habilitar nuevas unidades, porque todo el alumno matriculado en una lengua base tiene garantía esa continuidad. Y, después, ya son las nuevas familias a las que intentamos adaptarnos a la segunda demanda a través de la estabilización de nuevas unidades", ha resuelto.