Los mensajes del ex jefe de gabinete de Mazón el día de la dana, borrados: técnicos no pueden recuperarlos

Cuenca puntualiza a los periodistas que "no" borró "nada": "Se perdió información en un cambio de portabilidad"

Carlos Mazón. | Europa Press.
Carlos Mazón. | Europa Press.

Tres técnicos de la Dirección General de Tecnologías de la Generalitat (DGTIC) no han conseguido recuperar los mensajes de WhatsApp de José Manuel Cuenca, ex jefe de gabinete del 'expresident' de la Generalitat Carlos Mazón, correspondientes al día de la dana del 29 de octubre de 2024, según ha podido saber Europa Press.

Cuenca ha acudido por cuarta vez a los juzgados de Catarroja para entregar la tarjeta SIM de su teléfono, con el objetivo de insertarla en el terminal que devolvió en su momento y tratar de acceder a los mensajes del día de la riada.

Con esta comparecencia, el ex alto cargo ha dado cumplimiento al requerimiento cursado esta semana por la jueza de Catarroja que instruye la causa sobre la gestión de la catastrófica dana del 29 de octubre de 2024, que ha dejado 230 víctimas mortales.

  1. El terminal corporativo y el acceso a WhatsApp
  2. La DGTIC reclamó el iPhone el 20 de junio
  3. Testificales del '112' en Catarroja

El terminal corporativo y el acceso a WhatsApp

La magistrada había solicitado a Cuenca que entregara la SIM de su teléfono, tal y como se ofreció a hacerlo el pasado lunes durante el careo con la exconsellera Salomé Pradas, cita en la que el testigo acudió por tercera vez al juzgado. En la misma providencia, la jueza requirió a la DGTIC para que aportara el móvil de Cuenca y que, con un técnico de ese departamento y en presencia del testigo, se realizara ante la Letrada de la Administración de Justicia (LAJ) el acceso y el cotejo de los mensajes.

En esta ocasión, Cuenca ha entrado en el edificio judicial en vehículo por el garaje. La visita anterior, el lunes, accedió a pie y acabó recibiendo insultos e increpaciones; además, una pancarta le golpeó en la cabeza.

Una vez entregada la tarjeta SIM, los técnicos han intentado recuperar los mensajes, pero todos constaban como borrados. Ante esa circunstancia, se ha solicitado que se oficie a la Policía Judicial para que lo intente, según ha podido saber Europa Press.

Además, a petición de Compromís, personado en el procedimiento, se planteará como último recurso dirigirse a Meta y WhatsApp, como empresa, para que facilite información sobre los mensajes. A esa petición ya había accedido previamente Cuenca.

A la salida del juzgado, el ex jefe de gabinete de Mazón sí ha salido andando y se ha detenido ante los medios que aguardaban en la puerta. Ha afirmado que "nunca" borró los mensajes y ha sostenido que "se perdió información en un cambio de portabilidad".

Según su explicación, actuó como "lo cualquiera hace con un teléfono de empresa". En ese contexto, ha insistido: "Cuando abandoné la empresa, restablecí el teléfono y lo entregué tal y como me lo habían dado a mí. Eso es todo lo que hice". También ha indicado que este viernes regresó a Catarroja "a colaborar" y, en relación con los mensajes borrados con Mazón, solo recuerda que le informó de la situación de Utiel.

En paralelo, un informe reciente de la Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de la Generalitat Valenciana aportado al juzgado señaló que el terminal devuelto por Cuenca a través del Servicio de Asuntos Generales y Patrimonio de la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Presidencia —un Iphone 14 Pro Max 256GB Space Black— había sido reseteado antes de su entrega a la DGTIC, de modo que quedaron eliminadas las aplicaciones y los datos que pudiera contener.

La jueza había pedido oficiar a la Dirección General de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones de la Generalitat para que determinara si era viable recuperar los WhatsApp intercambiados el 29 de octubre de 2024 entre Cuenca y el 'expresident' de la Generalitat y, si lo era, que no se procediera a su eliminación.

En otro informe del mismo departamento, fechado el 27 de diciembre y notificado este viernes a las partes, se indicaba que "ninguno de los terminales corporativos entregados al señor Cuenca" había sido devuelto y depositado en la DGTIC. Por ese motivo, en ese momento se consideraba que era "imposible indicar si es factible l arecuperación" de los mensajes.

La DGTIC reclamó el iPhone el 20 de junio

Según ese documento, consultado por Europa Press, el 20 de junio de 2025 el Servicio de Asuntos Generales y Patrimonio de Presidencia trasladó a la DGTIC una solicitud de la Secretaria del president para que se entregara al Sr. Cuenca un dispositivo móvil. En la petición se explicaba que el motivo era que "actualmente no le funciona bien el teléfono, se relentiza (sic), se le apaga y no puede volver a conectarlo en un tiempo largo y la capacidad de memoria de almacenamiento del dispositivo es insuficiente para sus necesidades de trabajo".

Ese mismo día, la DGTIC respondió al Servicio de Asuntos Generales y Patrimonio de Presidencia señalando que "habrá de devolver el iPhone que indica no funciona bien, que seria uno de estos dos que actualmente tiene proporcionados por la DGTIC, de forma que lo podamos reparar y poder reaprovechar".

En la segunda declaración de Cuenca en el juzgado, celebrada el 12 de diciembre, el ex jefe de gabinete negó haber transmitido instrucciones a la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas en nombre del 'expresident' durante la jornada de la catastrófica dana. En esa comparecencia, sostuvo que los WhatsApp aportados por la investigada a la causa estaban "descontextualizados".

"A mí nadie me encomendó dar órdenes a nadie y menos a la consellera", declaró Cuenca. En ese acto, la jueza le pidió que aportara sus mensajes con Pradas y el testigo contestó que no podía recuperarlos al no disponer de copia de seguridad en el teléfono.

Tras insistir la magistrada sobre este extremo, Cuenca alegó inicialmente que no entregaría el móvil para preservar su intimidad. No obstante, terminó aceptando que se preguntara a la Generalitat si era posible recuperar los mensajes con Mazón y, de ser afirmativo, que se le consultara para prestar su consentimiento para recabarlos.

A partir de esa declaración y de las solicitudes formuladas por varias acusaciones, la jueza pidió a la Dirección General de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones de la Generalitat Valenciana que informara sobre la posibilidad de recuperar los mensajes con el terminal corporativo asignado a Cuenca el 29O. La DGTIC, por su parte, comunicó que, tras el reseteado, el dispositivo presentaba "la configuración de inicio del fabricante". Este viernes debía concretarse si, finalmente, esos mensajes pueden recuperarse.

Testificales del '112' en Catarroja

En la misma jornada han estado citados en el juzgado de Catarroja, en calidad de testigos, un operador del '112 Comunitat Valenciana' y la supervisora.

El operador ha comparecido en primer lugar y ha explicado que estuvo de guardia durante la noche del 28 al 29 de octubre, pero que finalizó su turno a las 7 horas. Por ello, no ha podido aportar detalles sobre la gestión del día de la riada.

No obstante, ha precisado que, en los últimos momentos de su turno, empezaron a recibirse avisos por achiques de agua y un par de casos de personas atrapadas en vehículos. También ha indicado que a las 6.40 horas recibió una llamada de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para trasladar el cambio de alerta a naranja, y que a las 7 horas abandonó su puesto de trabajo.

La coordinadora del '112' realizó el mismo turno. En su declaración, ha señalado que el día 29 de octubre era supervisora de Sala y que la noche del 28 transcurrió con normalidad hasta las 5.15 o 5.30 horas, cuando comenzaron a registrarse llamadas por viento en la Ribera Alta. Ha añadido que, alrededor de las 6 horas, se intensificó la situación por las lluvias y que se recibieron avisos desde Requena.

Según su testimonio, a partir de ese momento la ciudadanía empezó a llamar al '112' porque el agua entraba en viviendas y sótanos. En total, se contabilizaron 152 llamadas entre las 5 y las 6 horas, frente a un volumen habitual de entre 70 y 80. Ha indicado que la atención se prestó "bastante bien" en función de la cantidad de avisos; aumentó el tiempo de espera, pero se logró resolver la situación.