La ONU impulsa una campaña global para prohibir los videojuegos centrados en “matar” y “hacer de la guerra un juego”
El Alto Representante de la Alianza de Civilizaciones de Naciones Unidas (Unaoc), Miguel Ángel Moratinos, presentó en Luanda (Angola) una campaña internacional para alertar sobre los efectos de los videojuegos de temática bélica en niños y adolescentes y abrir un debate global sobre la posibilidad de prohibir aquellos cuyo objetivo principal sea “matar” o “destruir”.
Durante la segunda jornada del encuentro internacional ‘Un Grito por la Paz, el Fin de las Guerras y el Respeto a la Legalidad Internacional’, organizado por la ONU, Moratinos defendió que “la guerra no es un juego” y advirtió de que “los niños son más vulnerables e influenciables y estos videojuegos les están enseñando a matar y a destruir, todo lo contrario de lo que deberían aprender”.
El diplomático español explicó que la iniciativa pretende impulsar una reflexión internacional sobre el impacto educativo y cultural de este tipo de contenidos y avanzar hacia medidas que permitan limitar o incluso prohibir los videojuegos cuyo núcleo sea la violencia armada como forma de entretenimiento.
La campaña se enmarca en la estrategia de la Alianza de Civilizaciones para promover una cultura de paz, diálogo y prevención de la violencia, especialmente entre las nuevas generaciones. El foro de Luanda reúne durante dos días a líderes políticos, representantes religiosos, jóvenes y organizaciones internacionales con el objetivo de aprobar una Declaración de Luanda centrada en el rechazo a las guerras, el respeto al derecho internacional y la convivencia entre pueblos.
La iniciativa llega en un contexto marcado por el incremento de los conflictos armados a nivel internacional. Según los principales estudios sobre paz y seguridad, el mundo registra actualmente el mayor número de conflictos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, mientras que millones de menores viven afectados por guerras o situaciones de violencia extrema, una realidad que Naciones Unidas considera prioritaria para reforzar la educación en valores de paz y convivencia.